La profundidad de los personajes y la psicología – Eloy del Río

Descubriendo a Eloy del Río autor de «El Asesino del Crepúsculo»

 

imagen autor para webAvant Editorial ¿Cómo surge la idea de escribir?

 

Eloy: Creo que para escribir, primero hay que ser lector, sentir pasión por la lectura. Y después sentir la necesidad de dar un paso más, de subir un peldaño y situarte en el lado de enfrente al lector. Y meterte en este lío que supone escribir (esto último, lo digo en broma, porque escribir es un proceso extraordinario).

 


A.E.: Todo autor tiene cierta inspiración, ¿cuál es la tuya?

 

E: Más que una inspiración, lo siento como una necesidad y una vez que surge la necesidad, poco después se convierte en obligación. Soy muy exigente conmigo mismo y bastante metódico en lo que hago. Y al proponerme escribir algo, me impongo un ritmo de trabajo, teniendo en cuenta las obligaciones laborales y dedicando una buena parte del tiempo libre.

Vargas Llosa dijo en una conferencia a la que tuve la suerte de asistir, que cuando empezaba a escribir siempre tenía dudas sobre si sería capaz de terminar esa novela. Pero sabía que si perseveraba, la terminaría. Yo siempre tengo esas dudas, creo que todos los que escribimos las tenemos, pero pienso igual que él y sé que es cuestión de perseverar y no darse por vencido. Si es así, al final la obra verá la luz.


A.E.:  ¿Eres lector asiduo de la novela negra? ¿Podrías decir un par de ejemplos de lecturas que te  hayan marcado muy hondamente?

 

E: Curiosamente no lo soy. Leo y he leído bastante, pero especialmente novela negra. He leído alguna de Agatha Christie y de algún que otro autor norteamericano, pero no mucho más. Sin embargo, cuando  comencé a escribir «El asesino del crepúsculo», creí que entre los ingredientes que podían hacerla interesante, estaban algunos componentes que figuran en la novela negra y el resultado ha sido lo que los críticos la han calificado como «novela negra». Incluso puedo decir que no fue mi primera intención escribir una «novela negra».



A.E.: ¿Qué le dirías a ese lector que duda si comprar el libro o no? ¿Cuál sería tu argumento?

 

E: Bien, cuando escribo lo primero que intento es que el lector pasa un rato entretenido con la novela, que surja en él el deseo de seguir leyéndola. Además, trato de retratar psicológicamente a los personajes y hacer pensar un poco sobre el sentido de la vida, si al final cada uno acaba donde le corresponde y tenemos lo que nos merecemos. Creo que si un lector busca una novela que le pueda hacer pasar un buen rato y le haga pensar al mismo tiempo, «El asesino del crepúsculo» es una buena opción.


A.E.:  El asesino del crepúsculo termina demostrando que hay una gran trama detrás de todo el caso. Mucho mayor de lo que en un principio parece. ¿Crees que en la vida real se pueden dar casos así?

 

E.: Indudablemente. El mundo de las intenciones o de las segundas intenciones no es visible y lo tenemos que deducir a través de los actos. A veces éstos soy muy simples, pero otras veces hay grandes tramas que están ocultas y que, casi siempre, suelen salir a la luz. Aunque la mayoría de las veces (salvo los asuntos muy mediáticos) sólo son accesibles a los interesados más próximos.



A.E:  ¿Cuál consideras que es tu personaje protagonista, Enrique o Pedro?

 

E: Sin duda Enrique Robledo es el que lleva el peso de la acción y ejerce el mayor protagonismo de cara a la galería. Pero Pedro del Castillo, que es mucho más reservado, también tiene una gran vida interior y un pasado menos accesible, aunque no menos interesante. Yo diría que el protagonismo está repartido entre un 60% y 40% a favor de Enrique Robledo.



asesinocrepusculo2A.E.: ¿Tendremos la suerte de ver más casos de Robledo?

 

E: Pues no eres la primera que me lo pregunta, pues el personaje y su personalidad puede dar para mucho más. Creo que sí veremos algún caso más, pero va a tener que esperar un poco, porque ahora estoy trabajando en otra novela en la que no aparece este personaje, aunque quizás también sea encuadrada dentro de la novela negra.


A.E.: Tus personajes femeninos son por lo general fuertes e independientes. ¿Los reflejaste así por algún motivo en concreto, o simplemente salieron sin más?

 

E: Mi formación como psicólogo me hace fijarme mucho en la personalidad de los personajes. No salieron por casualidad, pues creo que todos los que se mueven en el ambiente en el que se desarrolla la novela, han de tener una personalidad fuerte, no sólo en la ficción sino también en la realidad. Y creo que aún más las mujeres.


A.E.:  ¿Por qué una perfumería? ¿Hay algún motivo especial o podría haber sido cualquier firma a gran escala?

 

E.: Podría haber sido otra firma a gran escala, pero el de la perfumería me daba más posibilidades de desarrollar la trama en la dirección que yo quería llevarla. Creo que esa es una gran ventaja que tiene el escritor: elegir los personajes, el lugar, el momento y la historia.

 
A.E.: ¿Algún ritual para escribir? Manías, costumbres…

 

E.: Ya dije antes que soy metódico, entonces me voy marcando objetivos y plazos. Además, siempre escribo a mano, me resulta imposible escribir directamente en el ordenador. La libreta donde escribo, está llena de tachaduras, flechas que marcan hacia lugares donde hay que intercalar cosas, asteriscos, números… un pequeño galimatías que sólo yo entiendo y que, después de múltiples revisiones, adopta la forma que creo adecuada y definitiva.



A.E.: ¿Eres de esa clase de escritores que van con la libretita a todos lados para anotar posibles ideas para la novela?


E.: No, nunca voy con la libreta encima, pero sí es cierto que en cualquier momento se me puede ocurrir alguna idea y entonces a lo mejor busco una servilleta en una cafetería o cualquier papel que me sirva para anotarla en ese momento y desarrollarla después cuando llegue a casa.


A.E.: Qué dirías que es lo que más te gusta del libro. ¿Y lo que menos?

 

E.: La opinión de los lectores me está sirviendo para hacerme una idea de lo que hice. Creo que conseguí montar una trama interesante en la cual las piezas encajan bien y no hay errores en la construcción de la historia. Pero uno nunca queda contento con el resultado y, como no puedo ocultar mi formación académica de psicólogo, me hubiera gustado dar una profundidad aún mayor en el retrato psicológico de los personajes. Pero entonces, quizás hubiera terminado escribiendo un libro sobre Psicología.



A.E.:  Cuál dirías que fue la parte más sencilla de escribir/elaborar, y cuál la más complicada.

 

E.: Creo que lo más fácil para mí fue construir los diálogos y el retrato psicológico de los personajes y creo que en eso tengo ventaja por mi formación. Lo más difícil construir bien la trama para que todo encajara y que un lector no pudiera decir que la historia no se sostiene.



A.E.: ¿Crees que es difícil publicar un libro a día de hoy?

 

E.: Para mí, con editorial Avant ha sido muy fácil, no sé la experiencia de otros. Hablé con Ezequiel (el Director de la editorial) y en menos de dos meses estábamos haciendo la presentación de la novela. Otra cosa es, y eso sí que es mucho más difícil, abrirte paso en este mundo de la literatura y que la novela tenga éxito. Creo que aquí intervienen muchos factores pues además de que la obra sea nueva, también influyen la suerte y tener muchos contactos que te sitúen en el lugar adecuado. Y tener tiempo, lo cual es difícil para lo que tenemos que dedicarnos a otra cosa para vivir, y ser perseverantes.

Eloy_UNED_A.E.: Hace unos días participaste en una Charla-Coloquio sobre el proceso de escritura de una novela en la UNED Ceuta. Cuéntanos un poco tu experiencia.

 

 

E.: Cuando uno va a impartir una charla-coloquio en un centro universitario, nos puede surgir alguna duda sobre si la decisión habrá sido acertada: si habrá asistencia, si el tema interesará… Yo tenía estas dudas, pero te puedo decir que salí muy contento de la experiencia. Hablé durante una hora y diez minutos y vi cómo los asistentes me escucharon con atención sin «escaparse» de la sala, muchos de ellos tomaban apuntes y después hubo un animado coloquio, en el cual me hicieron preguntas interesantes. Salí muy contento y motivado para impartir otras tantas charlas-coloquio que tengo programadas en Málaga, Alhaurín de la Torre, Cádiz y Algeciras.

A.E: Y para terminar, cuéntanos algo que te haya sorprendido desde que decidiste publicar tu libro. Algo que hayas vivido o sentido desde el instante en que tuviste en tus manos tu primer ejemplar.

 

E.: Pues creo que a todos los que escribimos nos pasa que cuando terminamos una obra, tenemos dudas sobre si hemos escrito algo que merece la pena, si tiene realmente valor. Y la verdad es que estoy gratamente sorprendido con la opinión de las personas que han leído mi novela. Las opiniones son más favorables de lo que yo esperaba y eso me anima y me motiva para seguir escribiendo.

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