[Entrevista] Gloria Isabel Ramos – Flecha al silencio

 

En su paso por Madrid para la presentación de su poemario «Flecha al silencio» tuvimos la oportunidad de charlar con Gloria Isabel Ramos. De ahí surge esta extensa y rica entrevista llena de matices y belleza.

 

 

1) Gloria, tu trabajo está ligado indiscutiblemente al arte, directora de Orquesta y compositora con una exitosa trayectoria. ¿La escritura siempre ha estado presente en tu vida o aparece en un momento determinado con más fuerza?

 

Mi profesión y mi vocación principal es la música, la música me ocupa cada día de mi vida. Ya de niña escribí algún que otro poema, y a lo largo de mi vida me he dedicado a ello por temporadas, pero escribir es para mí simplemente un pasatiempo creativo, que me enriquece también como músico. Cualquier expresión artística, repercute positivamente en el desarrollo de la creatividad en general, y en mantener viva la sensibilidad. Para mí, esto es primordial. Tan importante como la salud del cuerpo y de la mente, es la vitalidad creativa y la salud de la consciencia estética y artística. 

 

2) ¿Qué lee Gloria Isabel Ramos? ¿Qué autores han sido y son imprescindibles para ti?

 

Mi principal interés es la música, y lo fue siempre, reitero. Pero tanto la literatura, como el dibujo y la pintura, me interesaron vivamente ya siendo niña. 

Durante la infancia y la adolescencia, mi principal afición en ratos libres era la lectura. Sumergirme con la imaginación en otros mundos a través del arte, y descubrir las bellezas del lenguaje escrito, de emociones insospechadas que apenas se pueden expresar en la vida real, de escenarios desconocidos que la palabra, con su poder sugestivo, conjuraba en mi imaginación, me subyugaba. 

 

A los 14 años descubrí el mundo de la literatura de verdad, comenzando a leer aún más intensamente, con el deseo de aprender. Autores de la generación de 27, del 98, ensayos, novelas, y todo lo que encontraba en la Biblioteca Municipal de los títulos que aparecían en mi libro de literatura del colegio, incluyendo poesía, como Góngora, Quevedo, Bécquer, Rosalía de Castro, Alberti, Ramón del Valle Inclán, Antonio Machado, etc,… imposible nombrarlos todos… Poco me interesaban los argumentos ; me interesaba más descubrir diferentes estilos de escritura, asombrarme de cómo el escritor utiliza las palabras, cómo pinta escenas y retratos psicológicos, etc..

Sin quererlo, esa continua e intensa lectura de obras de maestros de la literatura, siempre con una fascinación inmensa, me formó internamente, modeló la faceta poética de mi persona, que, realmente es la misma faceta que también se expresa a través de la música, ya, que, al fin y al cabo, el músico es también un poeta. El poeta es la persona que busca y ve la belleza y la vida interna de las cosas, su esencia, la disfruta, y tiene el deseo y la capacidad de rendirle homenaje, de expresarla, de darle una vida en otra dimensión más sublime, más virtual : la de la obra de arte. 

Pero de todo lo que leí, a esa edad, lo que más me impresionó, realmente, fue la poesía de los autores místicos : Santa Teresa de Jesús, San Juan de la Cruz, Fray Luis de León…Versos como :

 

« Vivo sin vivir en mí,

Y en tan alta vida espero,

Que muero porque no muero »

 

O

 

« Oh llama de amor viva,

Que tiernamente hieres, 

De mi alma en el más profundo centro,

Pues ya no eres esquiva,

Acaba ya si quieres,

Rompe la tela de este dulce encuentro… » …etc…

me parecían de lo más sublime que puede existir en este mundo.… con la sola excepción de la música clásica, insisto (para mí) . Me gusta mucho la afirmación de Beethoven,  « la música es una revelación aún más alta que la filosofía », y yo añado, « aún más alta que la poesía » , aún cuando la poesía puede ser muy elevada.

 

Es cierto que, en los poemas de este libro, conecto con ese sentir tan especial que en mí plantaron los poemas de los místicos, ya que aquel impacto es ya parte de mis células. Sin embargo, quiero aclarar, que yo aplico otros muchos factores, que los combino con esa fascinación mística inicial, para poner en primer plano la obra de arte en sí, y no la pura necesidad de expresar una experiencia íntima personal, como era el caso de aquellos escritores del siglo XVI. Yo juego, entre otras cosas, con la múltiple ambigüedad de las palabras, lo cual deriva en la posibilidad de interpretaciones diversas por parte del lector, y ante ello, insisto en aclarar, que tales interpretaciones son atribuibles a la versatilidad de la obra poética en sí, o al lector mismo y a su percepción, pero no a mi persona. Pienso que este es un factor muy importante en la creación artística en general, hoy en día :  la obra de arte no es un espejo de la persona que crea, sino un tapiz, en el que se tejen, con absoluta libertad, todos los colores, todas las texturas, imaginables e inimaginables, materializando un trozo de libertad creativa. Es por lo tanto un homenaje a la creatividad en sí. No es la persona del creador la que se refleja en la obra de arte, sino la esencia de su nivel creativo.

 

A partir de una cierta edad, mis gustos estéticos se han reducido. Me cuesta encontrar un libro de poesías que realmente llame mi atención, aparte de los que ya conozco y admiro… Creo que esto le ocurre a todos los creadores… Y este es un aliciente más para convertirse en creador. Aún cuando reconozcas que otros poetas escriben muy bien, no acabas de encontrar aquello que te gustaría leer, por lo tanto, te dedicas a crear tú mismo aquello que te gustaría ver que existe, a la búsqueda de aquello que quisiera nacer a través de ti. 

 

3) A lo largo de tu carrera has trabajado en orquestas internacionales y has estado en diferentes países. ¿ Estas experiencias han influenciado tus obras?

 

Sin duda alguna.

 

Otras culturas, otras lenguas, otros escenarios  paisajes, otros horizontes… todo enriquece la expresión creativa.

 

4) A la hora de componer y escribir ¿te inspiran las mismas cosas?

 

En principio sí. 

 

La inspiración existe en un lugar interno. Es como un lago, o un bosque inmenso, repleto de tesoros por descubrir. En ese lugar está la esencia de toda creación. Al desear crear, visito ese lugar, y me dejo seducir por los tesoros que mas se adapten a esa tendencia creativa inicial. 

 

5) Sabemos que además de componer y escribir también dibujas y pintas.

Tu creatividad se expresa de muchas formas ¿hay algo que te de la poesía, como medio de expresión, a diferencia de las otras?

 

Poder crear en diferentes campos me ofrece variedad. Me permite descansar de una actividad creativa mientras estoy creando en otro campo. 

 

La poesía es la que menos trabajo me da. Es más inmediata. La palabra es un medio del día a día. Necesita menos infraestructura… puedo escribir en cualquier sitio… esperando un vuelo en el aeropuerto… si mientras respondo emails  se me ocurre un verso, lo anoto en pocos segundos en el archivo poético, y luego sigo trabajando…

 

Pintar, aunque es algo puramente intuitivo -en mi caso- es algo que requiere más espacio y tiempo, utensilios…

Componer música conlleva un esfuerzo intelectual mayor. Para mí, quizás por ello sin embargo, es la actividad creativa que más valoro y más me satisface.

 

La dirección de orquesta, también la concibo como creativa. No en el mismo modo como escribir o componer o pintar, en las que partes de un espacio en blanco, ya que, al dirigir, al interpretar, hay una creación preexistente. Pero, sobre esa base, se edifica un trabajo también creativo, que se enriquece inconmesurablemente con todo tipo de actividad artística que el intérprete haga suya.

 

6) Tu libro de poemas «Flecha al silencio» tiene tres partes. Háblanos un poco de cada una de ellas y del momento en que te diste cuenta de que querías publicarlos juntos en este poemario.

 

Comenzaré configurando los limites de lo que este libro NO ES.

 

Este libro no es autobiográfico.

Este libro no es moralista 

Este libro no es del tipo “autoayuda” o similar

Este libro no intenta inspirar sentimentalismo 

Este libro no pretende provocar o asustar, en fragmentos de aparente feísmo

Este libro no trata de temas sociales ni de protesta de ningún tipo

Este libro no es una narración en forma de poemas

Pero no es tampoco un colección de poemas al azar, ya que hay una evolución, es decir, un discurso direccional, con su sección aurea, clímax, que se va intensificando, hacia el final del libro.

Pues entonces : «Qué es este libro ?

Pues este libro es en realidad un libro de FILOSOFÍA.

Mi intención al escribir este libro, es doble :

 

  1. La motivación puramente lúdica que, consciente o inconscientemente, subyace en cada obra de arte, en cada acto creativo sin excepción. 

 

  1. El deseo de expresar, de modo poético, de modo sutil y no directo, conceptos filosóficos relativos a muy diferentes temas. Principalmente sobre la creatividad, sobre la libertad interna, 

Es decir, el contenido en sí del libro, las frases, las palabras concretas, son una celosía, una sinfonía de colores, un lienzo de perfumes y sabores, un creación para deleitarse en cualquiera que sean las connotaciones que ella despierte en la subjetividad del lector. Pero la Filosofía en sí que contiene este libro es lo que subyace detrás de las lineas de los versos :

 

El arte es libre

El arte abre nuevos mundos, nuevas expectativas intelectuales

El arte enriquece nuestras vidas, intelectual y emocionalmente

El arte nos sitúa en una esfera superior a la de la vida cotidiana

El arte sublima al ser humano.

El arte es una acto de comunicación

El arte es una actividad necesaria

El arte enriquece nuestro entorno, hace de La Tierra un mundo mejor.

 

Existe la creencia, de que « el poeta expresa lo que siente », en mi opinión esto no es exactamente cierto. El poeta es una persona transparente, despierta y ensoñada a la vez, que registra y refleja energías, sean propias o ajenas a su propio yo, y expresa esos acontecimientos internos o externos, dándole una forma en el mundo virtual de la escritura poética, -que al fin y al cabo resume, o concentra, condensa el mundo real- sin tener necesariamente que identificarse con los objetos de esas singladuras literarias que presenta en su lírica.

 

El objeto principal de la poesía, no es narrar, no es informar sobre acontecimientos o conceptos de manera objetiva, 

sino concentrar la substancia inherente a los objetos y

acontecimientos, dejarse guiar por la percepción y por las sensaciones. Destilar, sublimar, cristalizar el objeto de su contemplación. Al igual que los procesos de los alquimistas, de la creación de la piedra filosofal.  La poesía es por lo tanto, filosofía. Pero desde otro enfoque que la Filosofía académica : ésta  es sistemática por definición, es una ciencia, sujeta a las reglas de la inferencia lógica, entre otras. La poesía es arte, es libre, más sutil, más intuitiva. Al igual que la música. No está sujeta a dogmatismos. Ni siquiera a reglas semánticas o a reglas de la gramática, ni siquiera de la ortografía. Por supuesto parte del conocimiento de las fronteras semánticas, de las reglas de la gramática, pero se puede permitir romper esas fronteras, con el objeto de dar cabida a esos conceptos que, si bien existen en el transfondo de la vida, no encuentran expresión más que a través de la libertad virtual de la expresión artística. 

 

Al explorar y traspasar las delimitaciones entre esos conceptos, se crean nuevos espacios, intersticios, en los cuales surge nueva vida, la expectativa de crear nuevas experiencias artísticas. Y en este punto, nombro esas palabras tan mágicas como polémicas : la inspiración, la intuición, la imaginación, Es el conocimiento de las reglas, y el posterior desarrollo de la capacidad para romperlas, evitarlas, rodearlas, lo que permite que en nuestros cerebros se formen nuevas configuraciones, nuevas conexiones entre elementos preexistentes, y en ello reside la inspiración, la intuición, la imaginación. Importante es, asimismo, ser capaz de percibir claramente esos mensajes que nuestra propia  imaginación nos regala, y tomarlos en serio, acariciarlos en nuestras manos, para poder materializarlos en la obra artística, sea en forma de sonidos, de palabras, de formas, de colores… Si nos guiamos exclusivamente por reglas objetivas y lógicas, nunca saldremos de ese círculo cerrado en sí mismo, del cual nunca nacerá la inspiración. Las reglas son prácticas y eficaces hasta un cierto punto, son referencias, pero son a menudo arbitrarias, derivadas del uso tradicional, o de circunstancias históricas o sociales, que igualmente podrían haber sido diferentes… Son quizás válidas en un contexto determinado, pero no son universales. La aventura del arte consiste justamente en abrir las compuertas a nuevas corrientes creativas, y a más amplios caminos en la percepción estética por parte del consumidor de arte. 

 

Un ejemplo de esto es « el feismo ». Durante siglos, la filosofía del arte propagaba que lo bueno, lo bello y lo verdadero, sólo eso es arte. Confrontaciones con estos principios dieron lugar al nacimiento del feismo, ya que la belleza es subjetiva y habita en los ojos del observador. Con ello, lo feo pasó a ser también bello, y han surgido nuevos espacios en los que la belleza tiene una apariencia que anteriormente no era bella. Es decir, lo bueno-bello-verdadero no es la apariencia, sino la versatilidad artística y el mensaje subyacente.

Esos espacios del feismo, por ejemplo, procuran también placer estético, siempre en un plano virtual de la estética del arte. En mi opinión es siempre importante mantener clara la frontera entre el plano virtual del arte y la realidad, así como separar el juicio estético del juicio moralista. El poeta, en su elevada lucidez, es siempre consciente de esa frontera, es más bien el consumidor de arte (el lector de la poesía de Baudelaire, el espectador de una película de terror, una obra de teatro provocativa, etc..), quien con más probabilidad, tiene la tendencia a malinterpretar un juicio estético, y confundirlo con su valor en el plano moralista de la vida real. Aunque en este punto habría mucho que hablar y distinguir, en lo que toca a la educación del buen gusto estético… en mi opinión, cuanto más virtual sea la vía artística, más se salva el buen gusto : la música clásica, la poesía de alto nivel, la pintura abstracta. Y en cambio, cuanto menos virtual, como el teatro, el cine, según qué expresiones gráficas…, más se incurre en versiones vulgares del feismo, las cuales a mí personalmente no me interesan.

 

En este libro, el feismo está utilizado, no tanto por su valor en sí mismo, sino por el contraste que presenta con LO SUBLIME. Permite preparar un escalón sobre el cual, el vocabulario de la grandeza aparece más favorecido, más luminoso, por el efecto de contraste. 

 

La expresión de LO SUBLIME, es lo que más me interesa en la expresión artística. No sólo al crear, sino también cuando dirijo obras orquestales. 

 

Esa categoría estética de la BELLEZA EXTREMA,  de la ELEVACIÓN, capaz de llevar al espectador a un éxtasis más allá de su racionalidad, a niveles superiores de conciencia, es esencialmente lo que intento que llegue al lector de este libro. 

 

El comienzo, parece  mostrarnos un escenario  digamos… desértico…, que nos desorienta, justo en el momento en el que queremos obtener una orientación, para saber de qué va este libro, qué nos quieren narrar, en qué escenario se sitúa esta singladura… pues este vacío inicial, que ya en sí es un lugar, se va transformando  en decorados típicos del feísmo, y que se van transmutando, metamorfoseando, girando en espiral, con alteraciones en la velocidad, «con cambios de tempi» como diríamos musicalmente, como el juego de colores de un caleidoscopio para desembocar finalmente en LO SUBLIME. Como pasar por un túnel que nos lleva hacia la luz. 

 

El concepto de LO SUBLIME deriva de una obra de un orador y retórico griego llamado Longino. Pues bien, Longino, ya asoció LO SUBLIME  al «SILENCIO», en sentido elocutivo en su caso, con lo cual, Lo Sublime adquiere mediante este último término un significado específicamente contemplativo y transcendental, que se recogerá y ampliará  en el régimen de la mística europea y, especialmente, española (Juan de la Cruz, Teresa de Jesús…).

Este libro entronca primordialmente con esa rama de la expresión poética : Lo sublime …. el silencio….

 

« Flecha al Silencio »…. Viaje al lugar de lo sublime…

 

Aunque reitero : cada lector interpretará los poemas según sus propias experiencias, y su mundo perceptivo personal.

7) Y por último, cuéntanos algo que te haya sorprendido desde que decidiste publicar tu libro. Algo que hayas vivido o sentido desde el instante en que tuviste en tus manos tu primer ejemplar.

 

Lo primero que sentí fue agradecimiento a la Editorial Avant, a su Director, Ezequiel Teodoro y a su equipo, por el interés que mostró tener en mi poesía desde el primer momento, por su trabajo y esfuerzos para la publicación y promoción de este mi primer libro.

Hacer públicas mis poesías, me ha llevado a apercibirme más conscientemente, de un hecho significativo : en nuestra sociedad, orientada a la rapidez y al racionalismo argumentable, es sólo una eximia minoría la que es capaz de tomarse el tiempo, de tener la calma interna para sumergirse en la lectura de un poema abstracto. Aún menor es la cantidad de personas que encuentren gusto en tal lectura, que sean capaces de entroncar con la esencia poética de las cosas, La gran mayoría, lamentablemente, piensa que el arte abstracto, bien sea poesía o música contemporánea, es un conjunto de sonidos o palabras sin sentido, sin valor ninguno. En un primer momento, lo acepté como algo que es así, inevitable… Pero ahora pienso que, cuanto mayor sea el número de personas que se interesan por el lado poético de la vida, que saben de la introspección y de respirar en las aguas bajo la superficie prosaica de la existencia, y de volar con la imaginación hacia las alturas, menor será la ignorancia que rige nuestros días, y más frecuentes los oasis de tolerancia, comprensión y libertad en nuestra sociedad. 

 

Cediendo a  nuestra insistencia, Gloria Isabel Ramos nos ha leído dos de sus poemas, aunque, según su propia afirmación :

«…esta poesía no está pensada para declamarla en voz alta, sino para leerla para sí mismo, en la soledad del propio silencio…»

Árbol de estrellas

.

Luz sutil

en tu tiara enhiesta.

Gozosa la savia

y presta,

que desde el hondo

-velado-

privilegio del origen,

impetuosa trepa

hasta alcanzar,

dichosa,

el esplendor perpetuo

que en tu cáliz

-titilante-

forjas.

 

 

Parpadeo Intersticial

.

Parpadeo intersticial

de un crepúsculo.

De un soterrar evadido

en lejanía,

que se inclina vasallo

y comprensivo

hacia el frescor oscuro

de la vida.

 

 

Ecos, en la red, de su presentación

Mujeres en la música

Asociación Colegial de escritores de España

Puedes conseguir tu ejemplar Flecha al silencio

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